Extraccion

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Controlar la calidad de aire en un cultivo interior es crucial para conseguir buenos resultados. Las plantas tienen que desarrollarse en buenas condiciones de temperatura, humedad además de con una buena concentración de CO2.

En concreto, este último factor es muy importante.

Una característica propia de las plantas de marihuana es que pueden soportar elevadas concentraciones de CO2 (llegando hasta el 600% de la concentración que suele haber en el aire). De la misma manera que con cualquier planta, la marihuana necesitará de CO2 para desarrollarse; este gas será absorbido por el día para conseguir hacer la fotosíntesis.

El problema viene cuando la marihuana absorbe todo el dióxido de carbono del ambiente, lo que puede hacer que se asfixie. Además, si el aire no se renueva se pueden producir otros problemas: Podrían llegar a proliferar los hongos y diferentes bacterias que afectarían a las plantas.

¿Y cómo podemos renovar el aire para que no se estanque? Un extractor de aire puede ayudarte con esto.

¿Qué es y para qué sirven las herramientas de extracción?

Los extractores de aire son un elemento básico para cultivar marihuana, para renovar el aire del cultivo de forma continuada. Pueden llegar a renovar el aire del lugar de cultivo una vez por cada minuto, asegurándonos que el nivel de CO2 siempre se va a mantener en las mejores condiciones posibles.

Debes de saber que un tubo extracción también puede funcionar cómo intractores; es decir, invirtiendo la salida del aire. Si se quiere usar un extractor cómo intractor, habrá que considerar que la capacidad de extracción será siempre mayor que la que ofrece cómo intractor.

La razón de que el intractor sea menos potente que el extractor es para evitar el proceso de despresurización que afectará negativamente a la evolución de la planta.

¿Cómo saber cuánto aire renovar?

Teniendo en cuenta lo precisos que debemos de ser a la hora de controlar los factores de un cultivo de marihuana, será crucial saber la cantidad de aire que tiene que renovar el extractor con la máxima precisión posible. Para ello existe una práctica fórmula:

El extractor que nos hace falta para un determinado espacio de cultivo se obtendrá multiplicando el volumen que tiene el espacio de cultivo (armario o sala) por 60. El resultado de esta operación nos indicará el volumen mínimo que el extractor debe de vaciar (en 60 minutos).

Vamos con un ejemplo práctico:

-Supongamos que tenemos una habitación que mide 3 cm (largo) x 2,5 m (ancho) x 2,7 (alto). Lo primero que deberíamos de hacer es multiplicar estas dimensiones, lo que nos daría como resultado 20,5m^3.

Ahora que ya conocemos el volumen de nuestra habitación, el siguiente paso consiste en multiplicar el valor anterior por 60. Al hacerlo (20,5 x 60), tenemos cómo resultado 1.215 m^3 por hora. Es decir, que el extractor que estamos buscando debe de tener esa capacidad mínima para cumplir con su cometido.

Ahora bien, antes de comprarlo, también habrá que analizar la cantidad de plantas que tenemos. En base a ello, puedes bajar un poco la medida, siendo la capacidad mínima de 20,5 x 30 = 615 m^3/H.

El tubo extracción que compremos debe de ser de calidad; nos debe de garantizar que va a cumplir con lo estipulado, renovando el aire según las indicaciones que se establecen en su ficha técnica. Si escogemos un modelo barato, o poco conocido, lo más probable es que tengamos problemas en el futuro, y que las plantas no se desarrollen de manera favorable.

Si quieres cultivar plantas exóticas, no te olvides de contar con un buen extractor.

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